Es la falta de alineamiento de los ojos.
Si los músculos de un ojo no trabajan de manera coordinada con los del otro ojo se produce un estrabismo, es decir, una desviación real de los ojos conocida vulgarmente como “ojo bizco ".
Produce una pérdida de visión estereoscópica (profundidad) que puede ser reversible dependiendo de la edad del paciente y del tipo de estrabismo.
El estrabismo se manifiesta principalmente por la desviación de uno de los ojos, esta desviación puede ser constante o intermitente, manifestándose en algunos momentos o trabajos concretos, también lo podemos detectar en una posición anormal o mala postura de la cabeza que recibe el nombre de tortícolis. Otras veces puede observarse mala postura corporal y disminución de la AV visual de uno de los ojos, ”ojo vago o gandul”, visión doble, mal cálculo de las distancias y relieves.
Es una de las afecciones oculares más comunes en niños, por lo que una buena detección a tiempo de la causa del estrabismo por parte del oftalmólogo estrabólogo especialista permitirá que el desarrollo del ojo se efectúe de forma eficaz.
Las causas que pueden provocar un estrabismo pueden ser múltiples, desde un ojo que tiene un mayor defecto refractivo que otro provocando una mala visión de este ojo, haciendo que el cerebro elimine esta imagen y desvíe el ojo, así como defectos refractivos altos de ambos ojos, alguna privación de la visión de uno de los ojos (cataratas congénitas), defectos primarios de los músculos del ojo responsables de los movimientos oculares e incluso enfermedades neurológicas. En general podemos decir que los ojos que tienen una mala visión tienden a desviarse, por lo cual es muy importante ante la sospecha de desviación de uno de los ojos la visita con el médico especialista en oftalmología y estrabología.
Es posible que en las primeras semanas de vida un bebé muestre movimientos de ojos extraños y desvíos intermitentes que tienen que desaparecer al cabo del tiempo. Siempre que no desaparezcan es importante tenerlos presentes, ya que pueden ser signos de problemas serios en el ojo o en otras partes, por lo cual un diagnóstico temprano es importante para iniciar el tratamiento lo antes posible. Generalmente una desviación que persista más allá de los dos meses posteriores al nacimiento se considera estrabismo.
El diagnóstico del estrabismo solo lo puede realizar el especialista médico estrabólogo, pero la desviación de un ojo en momentos determinados es signo de parecer un estrabismo intermitente.
Existe un cierto componente de herencia del estrabismo, o lo que suele ser más común, de heredar la causa que creó este estrabismo, por lo cual es importante hacer un examen familiar si existe un miembro que sufra estrabismo.
Algunos tipos de estrabismos pueden afectar al niño en su desarrollo de la percepción en profundidad, provocando un desarrollo más lento a la hora de caminar e interactuar con las cosas. En edades escolares puede afectar la capacidad de lectoescritura por lo cual una valoración adecuada de la visión y la motilidad ocular es necesaria si aparecen estos problemas o se sospecha de ello.
Un verdadero estrabismo no llega a curarse solo, siempre requiere tratamiento clínico y/o quirúrgico de acuerdo al caso. A veces hay casos que simulan o parecen un estrabismo pero que en realidad no los son, se llama a esto “Pseudoestrabismo” y generalmente es debido a la apariencia y configuración de los párpados o del puente de la nariz que puede desaparecer al crecer el niño.
Como hemos comentado, el estrabismo puede ser debido a diversos factores, por lo cual el médico especialista estrabólogo determinará la causa del estrabismo y lo tratará. Entre los diferentes tratamientos estarían la corrección de los defectos refractivos, oclusiones del ojo, cirugía o inyecciones de substancias como la toxina botulínica.